Porque algunas obras te intrigan, te emocionan y te inspiran, porque la belleza no se puede pagar, o corregimos, a lo mejor la belleza sí y lo que no se paga es la emoción que te provoca una pieza como ésta.

Porque hay q aprender a mirar, hay que aprender a escuchar, hay que aprender a admirar… Nosotras le admiramos a él, a Carlo Scarpa, porque sus obras nos inspiran. Hoy es él, un representante del diseño veneciano del siglo XX, dejémonos enamorar cada día por uno de estos inspiradores, porque sus obras son genialidades.